La Comisión Europea ha creado, en colaboración con la Autoridad
Europea de Seguridad Alimentaria (AESA), una base de datos dedicada a la investigación
de la acrilamida en los productos alimenticios.
Esta base de datos tiene como objetivo proporcionar información utilizable
en trabajos de investigación sobre los riesgos que esta sustancia presenta
para la salud y determinar los medios para reducir la presencia de la misma.
Los aspectos que son tratados son entre otros, los niveles de acrilamida en
los alimentos, la exposición en la dieta, mecanismos de formación,
disponibilidad biológica contenida en los alimentos, toxicología
y efectos cancerígenos, biomarcadores, epidemiología y métodos
de análisis.
La preocupación por la acrilamida en los alimentos surgió en abril
de 2002 cuando la Agencia Alimentaria de Suecia descubrió que algunos
alimentos tratados a altas temperaturas contenían acrilamida, un compuesto
que ha mostrado efectos cancerígenos en ratas de laboratorio a elevadas
dosis, pero del que se desconocen resultados definitivos en cuanto a humanos.
Para más información:
http://europa.eu.int/comm/food/fs/sfp/fcr/acrylamide/acryl_database_en.html
Fuente: