Investigadores de la Clínica Mayo de Rochester (EEUU) han comprobado que
los antioxidantes que se encuentran en los cítricos ayudan a disminuir
el riesgo de padecer artritis reumatoide, enfermedad que se produce cuando el
sistema inmune ataca a las articulaciones provocando inflamación, tumefacción
y dolor.
Esta ha sido una de las conclusiones del estudio publicado en el “American
Journal of Epidemiology”, que tras estudiar a más de 30.000 mujeres
y evaluar sus hábitos alimenticios, investigó 158 casos de esta
enfermedad. Tras comprobar las dietas de las participantes, los médicos
estadounidenses comprobaron que consumir menos de 40 microgramos de beta-criptoxantinas,
antioxidante contenido en cítricos como las naranjas y los pomelos, aumentaba
la probabilidad de desarrollar esta patología.
Por otro lado, médicos del hospital Visby de Suecia han publicado otro
estudio en el que se afirma que la dieta mediterránea, (comidas ricas
en frutas, verduras, legumbres y pescados y que utiliza el aceite de oliva como
fuente principal de grasas) contribuye a mejorar los síntomas de esta afección.
Los investigadores suecos explican que sus resultados, publicados en “Annals
of Reumatic Disease”, indican que los pacientes pueden sufrir menos dolor
e inflamación y obtener una mayor movilidad de sus articulaciones tras
ingerir este tipo de alimentos, durante al menos tres meses.
Fuentes: