Según un estudio presentado por la Asociación Americana de Cardiología (AHA), la combinación de una dieta pobre en verduras, frutas y cereales y por el contrario, rica en alimentos propios de la comida rápida aumenta considerablemente la posibilidad de padecer enfermedades cardíacas y diabetes.
Las conclusiones de este estudio demuestran que consumir frecuentemente este tipo de comidas y llevar una vida sedentaria está asociado al riego de desarrollar obesidad y niveles anormales de glucosa en sangre, factores que inciden notablemente en el riesgo de sufrir cardiopatías o diabetes tipo 2.
Para llevar a cabo este estudio se analizó el caso de unos tres mil hombres, de entre 18 y 30 años, a lo largo de 15 años. Los investigadores concluyeron que los blancos que veían la televisión más de tres horas y consumían comida rápida dos o más veces por semana presentaban tres veces más posibilidades de poseer problemas en el metabolismo de la glucosa que aquellos que veían tan solo una hora de televisión o tomaban comida rápida menos de una vez a la semana.
Las conclusiones de este estudio ponen de nuevo de manifiesto la importancia de mantener una dieta equilibrada para conservar un buen estado de salud.
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