El Departamento de Salud de Estados Unidos afirma que las recomendaciones en materia de nutrición y dietética que ofrecen los médicos de cabecera, endocrinos u otros especialistas son de gran eficacia en personas con factores de riesgo para la salud, como la hipertensión o el colesterol malo.
Según publica el periódico El Mundo, diversos estudios corroboran esta idea que sostiene que los consejos que el paciente puede recibir de su médico, con respecto a su alimentación, ayudan a mejorar su salud.
A estas conclusiones han llegado un grupo de expertos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Carolina del Norte, tras revisar 21 estudios relacionados con los efectos que provoca los cambios en la dieta en personas con riesgo de sufrir enfermedades crónicas.
Según estos estudios cuatro de las diez principales causas de muerte están relacionadas directamente con una mala nutrición. Se trata de enfermedades cardiacas, algunos tipos de cáncer, accidentes cerebrovasculares y diabetes tipo 2.
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